  Al Nacer, solo dos gracias le fueron concedidas por Ana, la Terrible Señora del Aspecto Triple, una existencia leve y una presencia multiforme. Es, en muchos sentidos, casi imperceptible. En realidad, cuando camina no se sabe realmente si lo hace en este mundo o en el otro. Delicada , elegante y plenamente inalcanzable no por que sea su intención sino por que así es su naturaleza. 
